The Aftermath of Trauma: Now What?

In the aftermath of a trauma, there is a common misconception that if one is safe, one is okay. Unfortunately, the two are not synonymous. Many people actually deal with some of the toughest symptoms after the immediate danger has passed.

When a person goes through a trauma, their bodies engage in fight-or-flight response to better combat that dangerous situation they are in. This fight-or-flight response often “turns off” a lot of normal functions in the body and pumps adrenaline to prepare the body for survival. This is why when someone is in a life-or-death situation, they might not feel hunger or cold or they might suddenly have more strength and resilience than normal.

Everyone handles trauma in a different way. Once the shock and immediacy of the trauma has passed, it’s important to check in with yourself to see how are you doing:

Physical:

  1. Have you eaten normally in the past 24 hours?
  2. Have you been sleeping on a regular schedule?
  3. Is your sleep restless, interrupted, or uncomfortable?
  4. How is your energy level? Is it abnormally high (talking too fast, unable to rest) or abnormally low (suddenly exhausted, lethargic)?
  5. Are there any aches or pains in your body? Where are they?

Mental:

  1. Are your thoughts too fast? Too slow?
  2. Have you had a chance to sit down and write down what needs to be done? (such as calling insurance companies, throwing away damaged property)
  3. Do you find the details of the traumatic event keep replaying in your mind?
  4. Is it difficult to focus on what needs to be done?
  5. Have you had any nightmares at night or flashbacks during the day about the traumatic event?

Emotional:

  1. How has your mood been lately? (i.e. irritable, anxious, depressed, calm)
  2. Do you feel like you’ve had a moment to sit down and breathe?
  3. How has your self-care been lately?
  4. Is it difficult to focus on positive emotions (such as hope, happiness, relaxation, etc)?
  5. What methods have you used lately to express your emotions?

Many of the after-effects of a trauma can be slow to build. Symptoms may not show up right away, and it may take a while to even notice the extent the trauma has affected you. This is why it is so important to check-in with yourself often to see where you are at. Talking with a mental health professional is a great way to set aside time each week to make sure you are addressing the after-math of trauma. Trauma is never easy, but it is something that can be dealt with.

Las secuelas del trauma: ¿Ahora qué?

En la secuela de un trauma, hay veces que uno piensa que si está a salvo, uno está bien. Desafortunadamente, los dos no son sinónimos. Muchas personas realmente lidiar con algunos de los más duros síntomas después de que el peligro inmediato ha pasado.

Cuando una persona pasa por un trauma, sus cuerpos se involucran en la lucha-o-vuelo de respuesta para combatir la situación peligrosa. Esta respuesta de lucha-o-vuelo "apaga" una gran cantidad de funciones normales en el cuerpo y crea adrenalina para preparar el cuerpo para la supervivencia. Esta es la razón por la cual cuando alguien está en una situación de vida o muerte, no sienten hambre o frío o de repente tienen más fuerza y ​​resistencia que lo normal.

Todo el mundo maneja el trauma de una manera diferente. Una vez que el impacto y la inmediatez del trauma ha pasado, es importante preguntarse si esta bien o no:

Físico:

1. ¿Ha comido normalmente en las últimas 24 horas?

2. ¿Ha estado durmiendo regularmente?

3. ¿Está su sueño inquieto, interrumpido o incómodo?

4. ¿Cómo es su nivel de energía? ¿Es anormalmente alto (hablando demasiado rápido, incapaz de descansar) o anormalmente bajo (repentinamente exhausto, letárgico)?

5. ¿Hay algún dolor en su cuerpo? ¿Dónde está?

Mental:

1. ¿Son sus pensamientos demasiado rápido? ¿Demasiado lento?

2. ¿Ha tenido la oportunidad de sentarse y escribir lo que hay que hacer? (como llamar a las compañías de seguros, tirar la propiedad dañada)

3. ¿Los detalles del acontecimiento traumático siguen repitiendo en su mente?

4. ¿Es difícil concentrarse en lo que hay que hacer?

5. ¿Ha tenido alguna pesadilla en la noche o flashbacks durante el día sobre el evento traumático?

Emocional:

1. ¿Cómo ha estado su estado de ánimo últimamente? (es decir, irritable, ansioso, deprimido, calmado)

2. ¿Siente que ha tenido un momento para sentarse y respirar?

3. ¿Cómo ha sido su auto-cuidado últimamente?

4. ¿Es difícil concentrarse en las emociones positivas (como la esperanza, la felicidad, la relajación)?

5. ¿Qué métodos ha utilizado últimamente para expresar sus emociones?

Muchos de los efectos secundarios de un trauma pueden ser lentos de construir. Los síntomas pueden no aparecer de inmediato, y puede tomar un tiempo para incluso notar la medida en que el trauma le ha afectado. Esta es la razón por la que es tan importante para chequear con usted mismo a menudo para ver dónde se encuentra. Hablar con un profesional de la salud mental es una gran manera de dejar de lado el tiempo cada semana para asegurarse de que se están dirigiendo a la después de la matemática del trauma. Trauma nunca es fácil, pero es algo que se puede tratar.