Closure Makes a Huge Difference in Our Ability to Grieve

One week ago today, I received a phone call from my mom saying that she had lost our dog. He has been in our family for over 12 years, and I lived with him for all but 3 of those years. I was devastated to say the least. On Saturday, thanks to the efforts of several neighbors, we were able to recover him. He lasted 6 more days. Six days of happiness and belly rubs and enjoying car rides. This morning, in almost the exact same fashion, I received news that Toby had passed away. He seemed to pass peacefully, and I believe it was his time to go.

There were a lot of reasons why extra time with Toby was a blessing. He was born with an enlarged heart and was never meant to live this long. He was in an accident nine years ago where his back was broken, and the doctors said he had a slim chance of surviving an operation. He had epilepsy for a good portion of his life. He choked on ham once. He busted up his leg and was at risk of never walking. But Toby, up until his last days, looked and acted like a 1 year old Pomeranian, with little impeding his day-to-day life.

A week ago, when I looked at Toby’s pictures knowing he was lost, my heart broke in two. Not knowing where Toby was, if he was okay, and if I would ever see him again made it almost impossible for me to begin the grieving process. What a difference that knowledge makes now. I know where Toby was when he passed, I know it happened naturally, and I know he was with my mom when it happened. I ache and I hurt, but it is a different type of pain. I don’t feel like my heart is being torn apart. I feel like I am letting go of a piece of my heart. I feel more in control now, and I believe it is thanks to closure.

Looking back on all of the times I have heard of people losing their loved ones without ever knowing what happened… my heart goes out to them even further. I know there is never any comparison, but this experience has changed how I view closure in the grief process. I have no doubt that had we never recovered Toby, I still would have. I think, however, that the path would look completely different than the path I am on now.

I know grief and trauma are not fun topics to discuss in our society, but I feel they have an important place in our lives. The pain of not having closure is intense and unfair, but it is there nonetheless. Closure is not something we can always control.

For those trying to comfort someone without closure: It may be awkward and clumsy and uncomfortable, but lending an ear and a shoulder to cry on can go a long way. Without closure, a lot of times people need to create their own closure, which they do by talking aloud or imagining different situations. It is important to let them go through their process. Professional help is crucial in this part as well, as mental health professionals are more experienced in guiding someone through the grieving process.

For those who have no closure: do not be afraid to reach out. It is painful to revisit that grief or trauma, but like a wound that needs to be cleaned out so it does not get infected, bringing up the subject in a safe environment can help you grieve in a healthy ways. And much like healed wounds become scars, these events never leave us or get erased, but they can become a source of strength and be moved past.

And for everyone out there, hug your loved ones a little bit tighter tonight.

Written by: Yarely Ruiz, M.A., LPC-intern

El sentido de cierre: una historia personal

Hace una semana, recibí una llamada telefónica de mi madre diciendo que había perdido a nuestro perro. Él ha estado en nuestra familia por más de 12 años, y viví con él por 9 de esos años. Me sentí devastada oyendo la noticia. El sábado, gracias a los esfuerzos de varios vecinos, pudimos recuperarlo. Duró 6 días más. Seis días de felicidad y acaricias y disfrutando en paseos en coche. Esta mañana, casi de la misma manera, recibí noticias de que Toby había fallecido. Paso, se mira, tranquilamente, y creo que era su hora de irse.

Había muchas razones por las que el tiempo extra con Toby era una bendición. Él nació con un corazón agrandado y nunca pensaron que iba a vivir este largo. Él estaba en un accidente hace nueve años donde su espalda estaba rota, y los médicos dijeron que tenía una pequeña posibilidad de sobrevivir la operación. Tuvo epilepsia durante buena parte de su vida. Se ahogó de jamón una vez. Se rompió la pierna y corría el riesgo de no caminar. Pero Toby, hasta sus últimos días, se veía y actuaba como un Pomeranian de 1 año, con poco obstáculo para su vida cotidiana.

Hace una semana, cuando miré las fotos de Toby sabiendo que estaba perdido, mi corazón se rompió en dos. No sabía dónde estaba Toby, si estaba bien, y si alguna vez lo volviera a ver, era casi imposible para mí comenzar el proceso de duelo. Qué diferencia que el conocimiento hace ahora. Sé dónde Toby estaba cuando él pasó, sé que sucedió naturalmente, y sé que él estaba con mi mamá cuando sucedió. Me duele, pero es un tipo de dolor diferente. No siento que mi corazón se esta rompiendo. Siento que estoy dejando ir un pedazo de mi corazón. Me siento más en control ahora, y creo que es gracias al sentido de cierre.

El sentido de cierre hace una enorme diferencia en nuestra capacidad de procesar el duelo.

Mirando hacia atrás en todas las veces que he oído hablar de personas que pierden a sus seres queridos sin saber lo que pasó ... mi corazón va a ellos aún más. Sé que nunca hay comparación, pero esta experiencia ha cambiado cómo veo el sentido de cierre en el proceso de duelo. No tengo ninguna duda de que si nunca hubiéramos recuperado a Toby, todavía encontraría una forma de paz. Creo, sin embargo, que el camino se vería completamente diferente de la ruta en la que estoy ahora.

Sé que el dolor y el trauma no son temas divertidos para discutir en nuestra sociedad, pero siento que tienen un lugar importante en nuestras vidas. El dolor de no tener cierre es intenso y injusto, pero está ahí sin embargo. El sentido de cierre no es algo que siempre podemos controlar.

Para aquellos que tratan de consolar a alguien que no tiene un sentido de cierre: Puede ser incómodo y torpe, pero oyéndolos y dando un hombro para que ellos puedan llorar vale mucho. Sin ese sentido de cierre, muchas veces la gente necesita que crear su propio cierre, hablando o imaginando situaciones diferentes. Es importante dejarlos pasar por su proceso. La ayuda profesional es crucial en esta parte, así como los profesionales de la salud mental tienen más experiencia en guiar a alguien a través del proceso de duelo.

Para aquellos que no tienen ese sentido de cierre: no tengas miedo de pedir ayuda. Es doloroso revisar esa pena o trauma, pero como una herida que necesita ser limpiada para que no se infecte, educar al sujeto en un ambiente seguro puede ayudarle a afligirse de una manera saludable. Y al igual que las heridas se convierten en cicatrices, estos acontecimientos nunca nos dejan o se borran, pero pueden convertirse en una fuente de fuerza.

Y para todo el mundo por ahí, abrazar a sus seres queridos un poco más apretado esta noche.

Escrito por: Yarely Ruiz, M.A., LPC-intern