Dealing with Disaster

When disaster hits, it can have devastating effects both physically and mentally. Nobody wants disaster to hit, but when it does, it’s important to work on accepting the situation and being dealing with the consequences. As we begin to deal with the aftermath of Hurricane Harvey, keep these tips in mind.

Prepare for the worst but hope for the best. As someone who has dealt with hurricanes that caused minimal damage and thunderstorms that caused major damage, I no longer try to predict how bad the weather can be. It may be easy to pretend nothing bad is going to happen, and I always hope it doesn’t, but there is no harm in being prepared. Disasters can have emotional tolls too. Even if a disaster does not affect you directly, the threat of the disaster can be just as emotionally damaging. Give yourself a chance to calm down and process your emotions even if you do not see direct damage.

Listen to authorities.  The floods last year in Houston taught us that when a road is closed or an advisory is in place, it’s for a reason.  Thanks to the internet, many of us have been exposed to seeing people drive into underpasses thinking it’s a few inches of water only to find their entire cars submerged. Stay safe!  Use common sense, but pay attention to others when they try to warn you of something.

Try not to panic.  Many causalities and damage can happen from panic. When disaster strikes, grocery stores are cleaned out, gasoline shortages happen, and roads can be backed up for miles with people trying to flee cities.  Before making any hasty decisions, take a moment to take a breath and think through the best decision for you and your family.

Don’t Discount Feelings. As I mentioned before, feelings play a major part in disasters! Whether things end up being a false alarm, the fear and worry are very real and have an effect on your system.  If you feel yourself feeling overwhelmed or burning out, reach out to one another, to your faith, or take time to yourself to recharge your battery before continuing.

Remember to take care of yourself.  It may sound selfish at first, but you are only as helpful to others as you can be to yourself.  When we are in disaster, we prove our worth as human beings and band together to help one another.  You are not in this by yourself, and if you need to take time to take care of yourself, do not be afraid to do so.

For more advice on how to deal with disaster:

https://www.fema.gov/coping-disaster

http://www.mentalhealthamerica.net/conditions/coping-disaster

Tratamiento de desastres

Cuando el desastre ataca, puede tener efectos devastadores tanto físicamente como mentalmente. Nadie quiere que el desastre ataca, pero cuando lo hace, es importante trabajar en aceptar la situación y estar lidiando con las consecuencias. Cuando empezamos a lidiar con las consecuencias del Huracán Harvey, tenga en cuenta estos consejos.

Prepárese para lo peor, pero espere lo mejor. Como alguien que ha sobrevivido los huracanes que causaron daños mínimos y tormentas eléctricas que causaron daños mayores, ya no trato de divinidad lo que un huracán va ser. Puede ser fácil fingir que nada malo va a suceder, y siempre espero que no, pero no esta nada mal en estar preparado. Los desastres también pueden tener consecuencias emocionales. Incluso si un desastre no le afecta directamente, la amenaza del desastre puede ser tan dañina emocionalmente. Dése una oportunidad para calmarse y procesar sus emociones, incluso si no ve daño directo.

Escucha a las autoridades. Las inundaciones del año pasado en Houston nos enseñaron que cuando un camino está cerrado o un consejo está en su lugar, es por una razón. Gracias a Internet, muchos de nosotros hemos estado expuestos a ver gente conducir en pasos de desnivel pensando que es unos pocos centímetros de agua sólo para encontrar sus coches sumergidos en su totalidad. ¡Mantenerse a salvo! Use el sentido común, pero preste atención a los demás cuando tratan de advertirle de algo.

Trate de no entrar en pánico. Muchas daños físicos pueden ocurrir por el pánico. Cuando el desastre ataca, los almacenes de la tienda de comestibles se agotan, la escasez de la gasolina ocurre, y los caminos pueden esta llenos para las millas con autos que intenta huir de ciudades. Antes de tomar decisiones precipitadas, tómese un momento para respirar y piense en la mejor decisión para usted y su familia.

No tomes su sentimientos a la ligera. Como mencioné antes, ¡los sentimientos juegan un papel importante en los desastres! Si las cosas terminan siendo una falsa alarma, el miedo y la preocupación son muy reales y tienen un efecto en su sistema. Si sientes que te sientes abrumado o exhausto, apóyate en los demás, en tu fe, o toma tiempo solo para recargar tu energías antes de continuar.

Recuerde cuidar de sí mismo. Puede parecer egoísta al principio, pero sólo eres tan útil para los demás como puedes ser contigo mismo. Cuando estamos en un desastre, probamos nuestro valor como seres humanos y nos unimos para ayudarnos unos a otros. Usted no está en esto por sí mismo, y si necesita tomar tiempo para cuidar de sí mismo, no tenga miedo de hacerlo.

Para más consejos sobre cómo lidiar con el desastre:

https://www.fema.gov/coping-disaster

 

http://www.mentalhealthamerica.net/conditions/coping-disaster